sábado, 7 de julio de 2012

De que me sirvo, sola y fragmentada, las sombras se alimentan de mis trozos, qué ilusa soy, creyendo que puedo hallar la felicidad cuando no la encuentran los demás, que ingenuo soy, al creer que cubriendo MIS necesidades, mis intereses, estoy seguro, acaso no he comprendido aun la máxima ley universal, somos un solo cuerpo, una sola mente, un mismo espíritu, el todo con la nada, unidos o desunidos, en una sola consciencia completamente inconscientes, pero todo, pero todos,es Dios, somos Dios. ¿Acaso no he entendido todavía otra máxima ley universal?Nos interrelacionamos incluso rotos en mil pedazos. Dependemos unos de otros ¿acaso no vemos las consecuencias de nuestra división?¿De donde creemos que surge esta crisis?¿Porqué no ampliar nuestras perspectivas? Y nuestra perspectiva más alta es el reconocimiento de quién soy yo, quien soy yo en los demás y quienes son los demás en mí, fragmentados somos alimento para la oscuridad, juntos somos nuestra verdadera naturaleza, somos Dios, soy Dios.